Rafael Cañizares

Rafael CañizaresNacido en 1967 en la localidad de Las Mesas, en Cuenca, su vida ha girado en torno a LA MANCHA y el vino. Sus bisabuelos eran viticultores y así ha sido en su familia a lo largo de cuatro generaciones en las que se ha respirado y vivido el amor al viñedo y la viticultura.

Creció escuchando anécdotas familiares sobre el sacrificio y la gratificación que, con métodos rústicos y poca tecnología, supone elaborar vino y cultivar viñas. Estas vivencias no hicieron más que incrementar la curiosidad y vocación de Rafael Cañizares que comenzó a estudiar Formación Profesional Agraria.

“Cuando terminé este ciclo el director del centro me dijo: ‘Tu vas a ser enólogo’. Y así fue”, recuerda el conquense, que en 1988 terminó los estudios de Enología en Tomelloso (Ciudad Real). “No he ido a elaborar a ningún sitio del mundo, pero estoy al tanto de todo lo que se hace en cualquier rincón y siempre ando catando vinos”, reconoce.

Cañizares, que por sus vinos y su manera de entender la enología ha sido considerado parte de esa nueva generación de enólogos culpables de una nueva forma de hacer vinos en España. En general, todos los vinos que pasan por la mano de Rafael Cañizares se revelan corpulentos, estructurados, con mucho cuerpo y con buena armonía entre fruta y madera.

“Mi trabajo es conseguir la máxima calidad que empieza en la uva y termina en el embotellado de los vinos”, afirma el enólogo que considera que en sus vinos se refleja su manera de ser, “me baso en la constancia y el trabajo de un manchego que pese a LAS DIFICULTADES sigue luchando por lo que cree: el potencial de vinos de calidad que hay en esta zona”.